Reviviendo
Hace poquitos días, dejé de publicar en el blog. Luego, se transformó. Como muchos de nosotros, hartos de la inseguridad que predomina en México, hasta la madre de la corrupción y la burla del hazmerreír que tenemos por presidente, quise hacer un cambio. Deseando reinventarme, reinventé un sitio útil, funcional y, lo reconozco, caduco.
Papas se fundó con la idea de hacer un sitio que hablara de todo, y de nada, y que no por ello fuera inútil. Durante algún tiempo, el cometido se logró a través únicamente de mí. Escribía cuando tenía ganas, que antes eran muchas, y poco a poco fui perdiendo el interés. No me malentiendan, pero cuando buscas compañeros para que escriban y siempre dan largas, se va uno hartando del cuento. Varios, sin decir nombres —ni siquiera sugiriéndolos— durante años se comprometieron a ayudar. Pocos como Julio Carreto, sin embargo, hicieron en su momento, de este sitio, un lugar dónde contar lo que se piensa, solo por ayudar.
Luego, nació la Radio Papas. Un «proyecto» que solamente quería experimentar, y si se podía, hacer algo de dinero para los gastos. Fue un éxito, en el sentido que quedamos en el imaginario colectivo de nuestros seguidores. Hicimos nuevos y grandes amigos, fuera y dentro del país; y me da gusto pensar que ayudamos a personas que nos necesitaron. Muchos gastos, nada de dinero. Aun así, declaro un saldo positivo: una decena de personas, que quizá solo sabía revisar Facebook, terminó aprendiendo el oficio de la radiodifusión, desde producción a programación, a dirección, a mercadotecnia. Personalmente, mi experiencia en administración de servidores se vio beneficiada; aprendí un poco más de desarrollo; entendí que, a pesar de tener un presupuesto limitado, es posible crear algo sustancial.
Proyecto aparte, cuando reinventé Papas y lo convertí en La Balanza, quise aprender del pasado. Seleccioné, según yo —y aun lo creo— un equipo compacto pero vencedor. También, según yo, el problema era que no había una motivación económica para continuar con una tarea (escribir, hacer un programa), y propuse un sistema que, aunque no rendía lo que las redacciones de sitios y periódicos establecidos, podía servir para sus gastos básicos. El problema, fui yo: aunque podía contar con un ingreso suficiente, en un momento no pude hacer frente a los gastos. Todo se fue al traste: pocos visitantes, ningún patrocinador, y no había dinero. Sobra decir que el naufragio fue pronto. Aun le debo a mi editor una cantidad considerable, y ya no me habla.
Después de eso, vino el silencio: se acabó La Balanza, conseguí recuperar el dominio original, borré las noticias que no hacía falta mantener en el sitio, y luego, apenas nada. Han sido largos meses (más de un año, realmente) para mí, donde no me he dedicido a qué hacer con todo. No creo que sea buena idea ser tan radical como ElSentidoDeLaVida, donde Gonzo ha iniciado de cero. Ni tampoco creo que mi experiencia personal sea la misma que él a tenido qué pasar (por cierto, deben leerlo, yo lo descubrí hace un par de días, y tengo muy claro que lo tengo qué leer), así que creo que, definitivamente, los textos que están, se quedan.
Entre transición y transición del sitio, se han perdido textos y comentarios. Es natural: LaBalanza estaba ahí para ser impersonal, para ser una referencia en cuanto a noticias y columnas. En la primer época de Papas, no tenía muy claro qué camino había de tomar el sitio. Hoy creo que no hace falta ser un sitio de noticias para tener columnistas que opinen sobre lo que sienten de la vida politica, social o personal. También creo que podemos hacer un sitio, quienes se embarquen conmigo, así como quienes quieran subirse en el puerto que toque, que sea plural no solo en la opinión, sino en el contenido.
Hoy, revivo ―oficialmente— Papas, a menos dos días de que haya de renovar el dominio, pero con la claridad de saber para qué debe servir:
- Como un medio para expresar lo que siento.
- Como un medio para expresar lo que otros sienten.
- Un refugio para las opiniones, plurales y respetuosas. No digo que solo en temas de política y sociedad, sino en los que ustedes prefieran. Tampoco digo que en esos temas no. Es un espacio donde cualquiera puede participar.
- Un repositorio de ideas. Y para ello, orden. Tendré que purificar los artículos, establecer mejor las categorías, pulir las etiquetas, y llevar a cabo una profunda purga de demonios que no se ven (o tal vez sí), pero que existen.
- La casa de Distrito Radio. Y si no saben qué es Distrito Radio, entonces pronto se enterarán.
- Por supuesto, la evolución de Radio Papas, del proyecto al producto. Radio y ya, nace de ser “realmente diferente”, y es para que “no te compliques”. Voluntarixs bienvenidxs.
El diseño que ha tenido el sitio estos meses estará evolucionando poco a poco. Disculpen las molestias, pero cuando las cosas están vivas, cambian permanentemente. Si tú estás detenidx en los cambios, considera si no has muerto. Es por tu bien.
Y los comentarios, pronto estarán de vuelta. De momento, necesito organizar lo fundamental. Ya en unas semanas veremos.